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Sinopsis
Jorge despierta
con una extraña pesadez: ha dormido mal y en el sofá.
Después de contemplar, sin despertarlas, a su esposa
y a su hija de cinco años, que duerme agarrada al cuello
de su madre, sale de casa y se va al trabajo como cada lunes.
Hasta ahí
todo parece normal. Pero nos vamos dando cuenta de que no
lo es cuando Javi, el hermano de Jorge, recibe una llamada
de éste en su móvil. Queda perplejo al ver en
la pantalla quien le está llamando... Y más
aún cuando al contestar, su hermano Jorge le recuerda,
como si nada, su cita para almorzar. Javi va a esa cita y...
como era de esperar, no acude nadie.
Al día siguiente
Jorge vuelve a despertarse en condiciones similares. Parece
que estemos asistiendo a la misma escena ya observada pero
con pequeñas variaciones. Jorge decide ese día
no ir a trabajar y llevarse a su hija al zoo. Su esposa Amelia
protesta: la niña no debe perder clases. Pero Jorge
no la ve casi nunca y hace caso omiso de las objeciones de
su mujer. Ya en el zoo nos damos cuenta de que ese matrimonio
está totalmente deshecho. Jorge informa a su mujer
y deducimos que no es la primera vez que hablan de ello-
que ha decidido definitivamente divorciarse: no hay marcha
atrás. Amelia le insulta, le amenaza: si se va ya puede
ir olvidándose para siempre de la niña.
A media mañana,
a la misma hora que ayer, Javi vuelve a recibir una llamada
idéntica de su hermano. En esta ocasión, ante
la estupefacción de Javi, Jorge sí se presenta
a la cita. A partir de ahí se producen distintos encuentros
entre ambos hermanos en los que Javi intentará convencer
a Jorge de que aquello que están viviendo no puede
ser real. Finalmente le explica el porque: Jorge está
muerto. Hace una semana que... le asesinaron.
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